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Fecha de parciales
comisión 11507 15-05-09
comisión 11509 16-05-09

lunes

Azmi Bishara- La negación del Holocausto




El holocausto Nazi apuntaba a liberar a Europa de la “corrupción judía”, presentada como sinónimo del capital bancario y opuesto al capital industrial. Esto sumado a la degradación moral, la carencia de patriotismo, el menosprecio por los valores nacionales y la tradición y otros tantos males, fueron causados por "el gusano" que aniquiló por completo todo lo que era noble y puro en el pueblo Germánico.
Aquel “gusano” representaba la tensión racial que nunca fue propia del pueblo Germánico, sino intrínsecamente extraño y que se dispersó y permaneció para desparramar su contaminación. El objetivo fue el pueblo judío europeo -y sus varias manifestaciones incluyendo el capitalismo, el comunismo y el liberalismo-, y aun su mera presencia, que según este sistema diabólico de pensamiento, era un flagelo para la pureza racial.
En la Alemania nazi, un capitalismo tardío impuesto por el estado burocrático-centralizado convergió con un fanático y rabioso nacionalismo xenofóbico sustentado ideológicamente en el "verspaeteten Nationen" (naciones tardías NdT), estructurado según una historia de antisemitismo religioso que se remonta a la Edad Media y a las expediciones de los cruzados. Estos atacaron pueblos judíos en Europa central ubicados en la ruta a Palestina, basándose en un determinante exclusionismo religioso. El objetivo, que apuntó tanto a musulmanes como a judíos fue delineando de esta manera parte de la identidad europea. Los musulmanes fueron un determinante externo y los judíos un determinante interno.
Pero la obsesión de los nazis acerca de la aniquilación de los judíos fue también avivada por una ideología que incorporó la ingeniería social totalitaria, basada en el darwinismo social y recientes descubrimientos biológicos, que fueron aplicados sobre seres humanos, junto con un romántico socialismo populista que era hostil al comunismo, al socialismo democrático y al liberalismo, todos considerados “extraños” para el “Volksgeist” (la tradición y la identidad del pueblo alemán NdT) y el espíritu del pueblo.
Esta forma de exterminación masiva, justificada seudo científicamente y fríamente llevada a cabo, no hubiera sido posible sin una gran capacidad para compartimentar las operaciones entre la burocracia administrativa y la mano de obra de ejecución, por un lado, y la moral de los individuos por el otro. Un fenómeno que constituye una de las características del aparato estatal moderno.
Tampoco hubiese sido posible sin todo el trabajo de registro y el archivo de la documentación, también una característica de aparato estatal moderno.
La ironía de toda esta taxonomía humana seudo científica y la documentación obsesiva de los nombres, domicilios, posesiones confiscadas y detalles físicos de las personas que fueron arriadas y despachadas a los campos de concentración y de allí a las cámaras de gas, radica en el hecho de que toda la papelería se haya transformado en la más importante fuente primaria de lo sucedido y el instrumento más importante con el cual se han podido refutar los argumentos de aquellos que niegan la existencia del holocausto o minimizan su magnitud.
Lo que distingue al holocausto no es tanto la magnitud del número de víctimas. Por más que fuera único en el siglo veinte, millones de habitantes nativos fueron exterminados en masa en el continente americano en el curso de los siglos anteriores. No es sólo una cuestión de escala, muchos más millones murieron en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial que en las cámaras de gas nazis, y esto incluye a rusos, alemanes, polacos, franceses, italianos y muchas otras nacionalidades.
El verdadero horror del holocausto no reside solamente en la búsqueda deliberada y selectiva de pueblos enteros (judíos y gitanos) para la exterminación y en la escala de este crimen, sino en la totalidad del objetivo y en la forma “racional” en que fue llevado a cabo.
Los judíos fueron arrebatados de sus hogares en medio del silencio general de sus vecinos, un silencio entremezclado con la incitación al odio promulgada por los grupos antisemitas y la complicidad activa de informantes. La mayoría de los judíos que murieron en los campos de concentración no eran sionistas; de hecho, muchos incluso pudieron no haber oído hablar del sionismo.
Por otra parte, el papel del movimiento sionista salvando judíos o colaborando con los nazis fue muy marginal, sin importar el número de estudios que se han realizado para analizar ambas situaciones y sin considerar el hecho de que la mayoría de sus resultados han sido corroborados. El sionismo, en efecto, tenía dos caras: fueron -y son- las perspectivas y las metas de los investigadores las que provocan el desacuerdo. El movimiento sionista comenzó, y había fijado su vista en Palestina, mucho antes del holocausto.
Los sionistas solamente utilizaron el holocausto para justificar retrospectivamente su proyecto nacional, incluso si fue esa justificación la que condujo a algunos árabes a negar la existencia del mismo. Sin embargo, aunque ha habido personas que consideraron que minimizando o aún refutando las consecuencias del holocausto socababan las demandas judías por un Estado en Palestina, la mayoría de la opinión árabe educada e informada nunca ha negado el holocausto o la existencia del antisemitismo en Europa. Más bien, han argumentado, correctamente, que puesto que este horror había tenido lugar en Europa los palestinos no debieron haber pagado el precio.
A pesar de que existió vagamente como una mezcla entre lo residual de una cultura religiosa y las ideas nacionalistas-extremistas importadas de Europa -incluso en etapas anteriores- el antisemitismo en el sentido de hostilidad hacia los judíos comenzó a esparcirse de manera significativa en el mundo árabe en su forma cultural e intelectual solamente después de 1967. Claramente, el surgimiento de este fenómeno coincidió con la aparición de una actitud metafísica que intentó explicar la abrumadora derrota árabe de ese año en los términos de una confrontación con un mal absoluto, basado en una conspiración global del estilo de los "Protocolos de las Sabios de Sión ". A pesar de que se ha demostrado que éstos fueron una invención del servicio secreto ruso a fines del siglo XIX encontró muchos crédulos en el mundo árabe como consecuencia de la derrota de 1967.
De manera similar surgió la negación del holocausto durante este período con el mismo sentido de una teoría conspirativa fantástica que le atribuye a un grupo selecto de judíos en el mundo el poder de inventar y engañar al mundo entero haciéndole creer una serie de estupendas mentiras.
Quisiera sugerir que hay dos formas de negar el holocausto. La primera, sustentada por elementos de la derecha tradicional europea y la nueva ultra derecha simplemente niega que el holocausto haya ocurrido. Esta postura no ha adquirido suficientes raíces para convertirse en un determinante del comportamiento de naciones y sociedades.
La segunda forma de negación es ignorar que el holocausto ocurrió dentro de un contexto histórico particular y por lo tanto considerarlo como una aberración diabólica que sucedió de alguna manera fuera de los límites del tiempo y del espacio. Una consecuencia importante de este enfoque es que inhibe el estudio del holocausto como fenómeno histórico y como extraordinario ejemplo de los peligros del racismo, del chauvinismo nacionalista extremo y de la ingeniería social totalitaria en sociedades contemporáneas.
Pero la negación del holocausto puede asumir otro perfil, que es su reducción a un mero instrumento con fines políticos. El movimiento sionista se ha destacado en esto, sus rituales y la retórica en la conmemoración por las víctimas del holocausto superó de lejos su preocupación por las mismas y sus actividades para combatir el fenómeno cuando ocurrió.
De hecho, durante los años de la guerra, el tema no siquiera se planteaba en la comunidad judía que vivía bajo el Mandato británico en Palestina. Muchos sionistas en esos tiempos se avergonzaban desconcertados al oír hablar de los judíos que eran arrastrados y masacrados sin oponer resistencia alguna ya que esto entraba en conflicto con el espíritu nacionalista combativo nacionalista y la imagen del nuevo hombre que intentaban inculcar. No fue sino hasta el juicio a Adolf Eichmann que se rompió el silencio vergonzante y repentinamente dieron rienda suelta a las emociones.
Mientras los sionistas se esforzaban por retratar la historia del pueblo judío como una
corriente ininterrumpida de hechos de opresión y persecución que culminaba inevitablemente en el holocausto, la historia del mismo se ha convertido en propiedad exclusiva israelí. Han nacionalizado y convertido a las víctimas de las cámaras de gas nazi, a pesar de sí mismos, en un episodio de la lucha sionista para crear un Estado o en un instrumento para chantajear a otros y lograr el apoyo a los objetivos sionistas o para justificar los crímenes que el estado sionista comete contra otros. Es como si la magnitud de los crímenes le diera el derecho a Israel de asumir el rol de la víctima por excelencia o como si fueran los únicos, colocándola más allá de cualquier crítica a su accionar.
El argumento sionista de que todos los judíos han sido víctimas de las atrocidades nazis ha dado lugar a dos fenómenos curiosos.
El primero es que todo israelí puede hablar y actuar como víctima, incluso si tiene más en común ideológica y psicológicamente con el delincuente o el "Kapo" (los judíos que cooperaron con los nazis en los campos de concentración). Es decir, el mero hecho de haber nacido de una madre judía le daría el derecho de representar a todas las víctimas, incluso frente a aquellos que en realidad son mas victimas que él y a aquellos que son más hostiles al nazismo, al racismo y a sus seguidores.
El segundo fenómeno es el monopolio que reclama la clase gobernante israelí para hablar en nombre de los judíos y de la historia judía en general que se manifiesta al solicitar y ejercer presión para lograr apoyo político y financiero a Israel.
El desafío del verdadero entendimiento y de las lecciones aprendidas del fenómeno nazi se reduce -en primer lugar- a algo parecido a una sesión de terapia en la cual aquellos que ejercen el rol de víctimas ayudan a aquellos que en su rol de victimarios purgan su culpabilidad satisfaciendo las demandas psicológicas y materiales de las víctimas.
Hay algo moralmente repugnante en este traspaso de pecados, o de la inocencia, de padres a hijos, opuesto a involucrarse a un proceso objetivo de investigación histórica con el fin de combatir el racismo en todas las formas y en todas las sociedades. Después de todo, las víctimas principales del racismo europeo en la actualidad no son los judíos, y en Palestina no es la víctima sino el victimario.
Desafortunadamente, las sesiones de terapia israelí-alemanas ignoran tales duras realidades y, al hacerlo, ofrecen a israelíes y alemanes un cheque en blanco para derramar su racismo sobre otros, como si el holocausto fuera una preocupación puramente alemana-israelí y el gran fenómeno del racismo algo completamente diferente. Es como si con su catarsis mutua uno exonerara de responsabilidades al otro. Mientras tanto el monopolio del sionismo, injustificable, ilógico y no sustentable históricamente en el rol de portavoz de las victimas del holocausto le sienta bien a los europeos.
La mayoría de los objetivos y las demandas sionistas no requieren que Europa se involucre en un proceso serio de introspección para desarraigar las causas más profundas que dieron lugar al holocausto. Contrariamente a lo que uno podría esperar por lógica, esto coincide con los propósitos del sionismo porque mantiene intacta la discreción monolítica del holocausto y minimiza, en comparación, el significado de otros crímenes cometidos en Europa.
En consecuencia, se traslada la entera cuestión judía fuera de Europa y se la sitúa en el Medio Oriente. Es posible que para los funcionarios europeos sirva de alivio poder exonerar sus culpas por el holocausto calmando a Israel al mostrar simpatía hacia los anti-palestinos, anti-árabes y anti-musulmanes. Sin embargo, este comportamiento confirma la continuación del síndrome subyacente, un síndrome que esta encubierto por una factura pendiente de salud moral, autorizada y sellada por Israel después de cada visita de redención que los líderes europeos realizan a “Yad Vashem” (el museo del holocausto) en Jerusalén. Es por esta razón que todas las víctimas del racismo en todo el mundo deberían hacer una campaña para romper el monopolio sionista en su papel de portavoz de las víctimas del holocausto.
Inversamente, los árabes y los palestinos que niegan el holocausto no pueden ofrecer al racismo europeo y sionista mayor regalo que esta negación de la ocurrencia del mismo. ¿A qué posible interés árabe o islámico puede servir la negación del holocausto y exonerar a Europa de una de las páginas más negras de su historia? Hacer esto significa, no sólo absolver a Europa de un hecho que cometió, sino también ganar su desprecio y despertarse un día para encontrar que Europa e Israel se alían contra los árabes o musulmanes que niegan el holocausto con tanto veneno que uno podría imaginarse que el holocausto sucedió en Egipto o Irán, y que la negación del mismo es un crimen mucho más grave que el hecho en sí mismo.
La negación de Holocausto es absolutamente estúpida aun como argumento político. Pero Israel no dejará de tomar ventaja de esto en contra de sus adversarios regionales que nada tenían que ver con el holocausto. Por otra parte, el holocausto es un fenómeno que merece el estudio académico apropiado, cuyo objetivo sea separar la realidad de la ficción. Ningún incidente de la historia subyace más allá del reino de este proceso. Dicho esto, no se puede considerar que Teherán tenga una tradición de estudios sobre el holocausto y el tema tampoco es una de las prioridades académicas iraníes.
Y la conferencia en Teherán que fue precedida por un discurso político negando el holocausto no puede ser considerada una conferencia académica, sino una acto político que daña a árabes y musulmanes y le sirve sólo a las fuerzas de ultra derecha y neo-nazis europeas y al movimiento sionista.
Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando algunos árabes y otros pueblos del Tercer Mundo se acercaban a Alemania porque luchaba contra las potencias que eran Francia e Inglaterra, los árabes y la izquierda del Tercer Mundo que se habían aliado con la Unión Soviética, argumentaron que era incorrecto que las victimas del racismo se aliaran con el racista régimen nazi. Su postura era correcta. En la actualidad, no existe ni siquiera una justificación pragmática inmoral para aliarse con el racismo europeo. La negación del holocausto no socava la justificación moral por la existencia del estado de Israel, como algunos imaginan. Lo que sí hace, sin embargo, es poner a disposición de la derecha europea y de Israel un enemigo conveniente sobre el cual descargar sus problemas. Este enemigo comprende a palestinos y árabes, especialmente a los musulmanes fundamentalistas, aquellos a los que a Bush gusta denominar “fascistas islámicos”.
La reacción árabe inicial al holocausto fue simple, directa y mucho mas racional. El holocausto ocurrió, pero fue una tragedia por la cual los europeos deberían asumir la responsabilidad y no los árabes. Esta es la opinión que predominó durante los años 40´ y 50’. El sentido de cordura que sobrevivió en todos nosotros continúa sosteniéndola.


(*) Azmi Bishara es árabe de nacionalidad israelí, fue miembro del parlamento del Estado de Israel y director del departamento de filosofía de la Universidad palestina de Bir Zeit. Este artículo fue publicado en la revista Actitud Nª 15, febrero 2007

jueves

GESTALT

Gestalt = Forma, estructura, configuración.

La psicología experimental, se presentaba como el paradigma dominante. Básicamente se centraba en lo que denominamos experiencia consciente.
La observación experimental es lo que les posibilita acceder a un marco de experimentación “serio” permitiendo el análisis, a partir de los elementos que componen la experiencia. Por eso esta corriente, centra su estudio de la consciencia entendiéndola como proceso y como estructura.
Kohler, Koffka y Wertheimer son considerados los fundadores de esta escuela.
Es el estudio del Fenómeno Phi, realizado por Werteimer el que les permite afirmar que el objeto de estudio debe partir de la totalidad para luego abocarse a los elementos que lo conforman.
El femoméno Phi puede apreciarse cuando 2 fuentes de luz, por ejemplo, 2 lámparas que se ubican en una distancia próxima se encienden y se apagan de forma sucesiva (es decir una se prende e inmediatamente la otra se apaga) lo que se “VE” no son dos luces SINO una que se mueve. Esta ilusión es la base del movimiento aparente.
Esta es una de las experiencias que le posibilitan a esta corriente postular principios y leyes que rigen la percepción.
Es importante aclarar que el concepto de figura-fondo es fundamental para comprender el origen de las leyes postuladas.
La figura es la entidad que se destaca, es decir, el primer plano que visualizamos definido, mientras que el fondo es el soporte de la figura, es lo que contribuye a que se perciba la figura.
Es posible que aquello que en principio percibimos como figura en un momento deje de serlo y ese fondo pase a ser figura, vale destacar, que este proceso se da no solo en la percepción sino también en el aprendizaje, y la psicología de la gestalt denominará este modo de aprendizaje por insight.
Los principios descriptivos que gobiernan el agrupamiento desarrollados por Wertheimer son:
1º la estrecha relación de distancia entre los objetos determina la integración del grupo.
2º las semejanzas ya sean de forma color etc., facilitan la partición como grupo.
3º cuando los objetos forman grupos tienden a establecerse como grupos más simples ya sea por simetría o uniformidad.
Mientras que las leyes que regulan la relación figura fondo son:
PROXIMIDAD- CONTINUIDAD- FIGURA FONDO- EXPERIENCIA-CIERRE PREGNANCIA-BUENA FORMA.
Recordemos que desde la concepción kantiana la psicología como ciencia es inviable puesto que el sujeto cognoscente no puede ser a la vez el objeto de conocimiento, es decir observador y observado no pueden coincidir. La gestalt intentará por eso abordar en principio la totalidad del fenómeno en un marco científico. Donde no importa el tiempo, ni la secuencia de la percepción ya que esta se estructura de acuerdo a las leyes del campo por lo tanto lo más importante serán los factores que coexisten en un determinado marco y el interjuego de los elementos en ese momento, en ese campo donde las fuerzas que interactúan posibilitaron construir leyes precisas de interacción entre el todo y las partes que lo conforman.
Es fundamental apreciar como la Gestalt se nutren de los aportes de las ciencias como la física o las ciencias naturales con el concepto de isomorfismo que los lleva a plantear una identidad estructural entre los planos Físico, biológico y psíquico. Es decir entienden que donde hay una manifestación a nivel psicológico se producirá también otra a nivel neurofisiológico es decir, se darán fenómenos equivalentes.
Por otra parte los aportes de esta escuela son utilizados no solo por la psicología sino también por la publicidad, el arte, la psiquiatría etc.

lunes

Del 13 al 18 de Abril Semana Nacional de Protesta Universitaria
Todas las clases a la calle
Y
Miércoles 15, Jueves 16 y Viernes 17 Abril
PARO NACIONAL
sin actividades académicas
ni de investigación.
Miércoles 15 de Abril, 18 hs MARCHA UNIVERSITARIA
desde Houssay al Ministerio de Educación

Medios comunitarios indígenas: la Ley debe proteger a los más vulnerables


Atentos al espíritu plural, diverso y democrático de la Propuesta de Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual elaborado por el Poder Ejecutivo, desde el Centro de Producciones Radiofónicas del CEPPAS -Centro de Políticas Públicas para el Socialismo- hacemos un llamado de atención para que sean contemplados los medios comunitarios indígenas como actor específico dentro de la comunicación ya que son imprescindibles a la hora de analizar si un sistema de comunicación es o no plural y diverso.
En la actual letra no aparecen expresados ni la voluntad de que existan, ni los mecanismos a través de los cuales se los piensa contemplar, defender, fortalecer y promover. La primera respuesta que se elabora para responder a este reclamo es decir que hay un 33% del espectro que está garantizado para entidades sin fines de lucro, y que dentro de esta porción es donde pueden actuar los medios de comunidades originarias. Pues bien, esta solución no solo es insuficiente, sino irreal, ya que no tiene en cuenta que:
1. Hay muchos tipos de organizaciones que pueden acceder a frecuencias dentro de ese 33%, no quedando claro cómo se garantizará que estén representadas las comunidades originarias. A ese 33% pueden entrar la Fundación La Nación, la CGT, y la Iglesia Católica, con visiblemente más capacidad de gestión y organización que muchas comunidades indígenas, con lo cual, lo que propone la futura Ley es uniformidad en las condiciones de acceso a frecuencias, y no una preocupación especial porque esa igualdad se traduzca en la efectivización de los derechos de todas las minorías, y en este caso, los pueblos originarios.
2. Por otro lado, por una cuestión técnica, política y hasta filosófica, no se puede pretender que las comunidades originarias se constituyan como entidad sin fines de lucro al estilo ONG o Fundación, con personería jurídica. En lo técnico, esto constituye un obstáculo para el acceso a frecuencias para los pueblos indígenas. Desde lo político, incluso en caso de que algunos se constituyan con personería jurídica, esto no puede ser un requisito desde la Ley, porque es limitante al ejercicio de los derechos. Filosóficamente, imaginemos que es absurdo pedirle a una Nación, como puede ser la mapuche, que tenga una personería jurídica, para que se les permita hablar en su lengua a través de un medio, que además, no tendrá fines de lucro. Sería como pedirle a la Nación argentina, como ente abstracto, que sea una ONG para que haya radios en español.
3. No debería haber más requisito que el autorreconocimiento de los pueblos originarios como tales para que tengan asegurado el derecho a acceder a frecuencias. El establecimiento técnico de esto será parte de otra discusión, pero puede ser reserva de cantidades de frecuencias por comunidad, o porcentaje del espectro de ese 33% para pueblos originarios.
4. El autorreconocimiento y la autodeterminación de los pueblos originarios están consagrados por legislación internacional como el Convenio 169 de la OIT de derechos indígenas o la Resolución ONU de 2007, declaraciones a las que Argentina ha adherido. Por lo tanto, debe primar esto a la hora de determinar que debe asegurarse el derecho de tener medios comunitarios a los pueblos originarios, y los mecanismos para facilitarles el acceso y el mantenimiento de sus medios.
5. Teniendo en cuenta la legislación internacional anteriormente citada, su autodeterminación en tanto pueblo originario incluye la potestad sobre su territorio y recursos naturales, incluyendo el espectro radioeléctrico. En la Propuesta se citan múltiples legislaciones y convenios internacionales, que también abogan por la diversidad de voces y la libertad de expresión, y su lectura permite evidenciar la voluntad internacional por defender especialmente a los pueblos originarios y sus derechos.
El Estado y la Ley tienen deudas históricas para con los pueblos indígenas: cuando no fueron ignorados fueron perseguidos, masacrados y atropellados sus derechos. En nuestro país hay veintisiete pueblos indígenas, que representan de un 3% a un 5% de la población total (1).
Argentina debe admitir que es un país multicultural, y en este sentido, asegurar mecanismos concretos desde la Ley para que los pueblos indígenas puedan fortalecer sus lenguas, tradiciones, cosmovisiones y culturas, por años acalladas, a través de sus propios medios comunitarios de comunicación. Y también para que esto permita a quienes no son indígenas, acceder a estos conocimientos, lo que redundará en un enriquecimiento cultural general que vendrá aparejado con el respeto y ejercicio efectivo de los derechos de todos y todas. Según el Principio 12 de la Declaración sobre Libertad de Expresión de octubre de 2000 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tan citado por la Propuesta de Ley, “Las asignaciones de radio y televisión deben considerar criterios democráticos que garanticen una igualdad de oportunidades para todos los individuos en el acceso a los mismos”. Hay que garantizar la igualdad de oportunidades. El mapa propuesto no garantiza el acceso a todos por igual. Por eso debe haber medidas tendientes a defender espectro para medios comunitarios y comunitarios indígenas. La Ley debe legislar para los más vulnerables y ellos son los pueblos indígenas. En este caso, la uniformidad en las formas esconde la injusticia en las prácticas concretas.Por todo esto, nuestro aporte es que se considere incluir en la futura Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual el reconocimiento de los medios comunitarios indígenas como un tipo de medio específico, con requisitos especiales y mecanismos concretos para facilitarles a las comunidades el acceso a frecuencias, y el mantenimiento y continuidad de sus proyectos, imprescindibles para llevar a cabo lo que la Propuesta se pone como objetivos: una comunicación plural, diversa, democrática y en donde todos tengan posibilidades reales de acceder al micrófono.(1) Datos de 2007. El Mundo Indígena 2007, IWGIA-Grupo Internacional de Trabajo Sobre Asuntos Indígenas; capítulo sobre Argentina, por Morita Carrasco._____________________________________________________________________________
PARA MAS INFORMACION CONTACTARSE CON
Francisco Godínez Galay - Director del CPR (Centro de Producciones Radiofónicas)15 5329 4680
Inés Binder - CPR (Centro de Producciones Radiofónicas) 15 6170 1674

domingo

Alertan sobre el uso de psicofármacos en chicos de corta edad

Cada vez medican más a los niños inquietos

Un informe oficial alerta sobre el uso de psicofármacos en alumnos de escuelas primarias. Es habitual que una conducta distinta observada dentro de un colegio sea rotulada como trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDA/H). Entonces, el señalamiento de un docente puede poner a un chico inquieto en la puerta de un tratamiento farmacológico.
Esa es una de las conclusiones que obtuvieron los investigadores del Observatorio Argentino de Drogas (de la Sedronar) y el Instituto Gino Germani (de la Universidad de Buenos Aires), que hicieron un trabajo conjunto de campo en escuelas públicas y privadas de la Capital Federal, Buenos Aires, Corrientes y Tierra del Fuego, además de entrevistas a grupos de profesionales del área de la salud.
Según surge del estudio, las exigencias en el aula, tanto educativas como sociales, aparecen como disparador para que los niños sean medicados cada vez a menor edad.
"El objetivo fue explorar el proceso que lleva a la medicalización de los niños. Cuando investigamos el uso de psicofármacos en adultos, apareció esta problemática infantil, que tiene la escuela como foco", explicó Cecilia Arizaga, investigadora del Observatorio Argentino de Drogas.
El informe establece un ciclo que empieza con el docente frente a un chico que, a su criterio, no cumple los patrones de conducta normales de sus compañeros. Entonces las autoridades del establecimiento educativo convocan a los padres, explican la situación y, en muchos casos, sugieren la asistencia de un profesional médico.
"La medicalización aparece como una respuesta rápida y las consultas son cada vez a edad más temprana", dijo Flavia Torricelli, que fue la investigadora principal del Instituto Gino Germani, ocupada de entrevistas con pediatras, psiquiatras infanto-juveniles y neurólogos.
El TDA/H (o ADD, Attention Deficit Disorder , en su mención en inglés) es explicado como una perturbación en el campo de la atención y en el control de los impulsos, desarrollado especialmente en el ámbito familiar y educativo, por ser los lugares regidos por determinadas pautas de conducta, por rutinas obligatorias a las que se espera que se adapten los chicos.
Pero, por cuestiones propias de la edad, los niños exhiben personalidades inquietas y eso, muchas veces, los vuelve blanco de ser caratulados como "chicos ADD".
"Se vio en el estudio -agregó Arizaga- que hay un corte socioeconómico, porque en los colegios de mayores recursos es donde más se buscan respuestas farmacológicas a posibles trastornos de concentración, en especial los asociados con la hiperactividad, mientras que en sectores más humildes la escuela relaciona los casos con un contexto social de exclusión y no se derivan al tratamiento médico."
También en las consultas a profesionales de la salud se descubren diferentes posiciones según la capacidad económica familiar. "En el ámbito público se hacen pocas consultas", comentó Silvia Faraone, directora del equipo del Instituto Gino Germani. Y agregó: "Preocupa que la medicalización de los chicos esté girando a otros trastornos, surgen otros cuadros en los que el psicofármaco es usado para regular la vida del niño".

Al límite, desde pequeños

La competencia social y la necesidad de éxito atrapó a los niños en una tenaza compuesta por la presión de los padres y de las escuelas, especialmente aquellas tradicionales que apuntan al alto rendimiento. Así fue determinado por quienes trabajaron durante dos años en este informe sobre medicación a menores.
"En un colegio de los entrevistados se admitió tener por costumbre derivar chicos directamente [por carta del establecimiento y en forma de urgente] a un neurólogo de su confianza. Sin embargo, en la mayoría de los casos las docentes y las psicopedagogas aclararon que, en la entrevista con los padres, se sugiere qué tipo de profesional ver y no derivarlos a uno determinado. Todos los entrevistados coinciden en que, en ningún caso, la escuela puede diagnosticar, aunque, de hecho, presupongan un diagnóstico de ADD y actúen en consecuencia", se señala en el documento.
Exhibe como hecho negativo la posible estigmatización de los chicos señalados desde el aula por su falta de interés o por su hiperactividad. En los grupos de opinión que se formaron con docentes fueron expuestos casos de niños muy pequeños que se hacen bromas sobre si tomaron "la pastillita". Aparecen más las menciones en los momentos clave de un año escolar, cuando algún examen puede determinar el pase de grado.
"Existe entre los docentes y los grupos de profesionales entrevistados una percepción de que la medicación está ligada con la jornada escolar: se consume antes de ir al colegio, se modifican las dosis si hay un examen o situaciones complejas, se vuelve a tomar al mediodía si es doble escolaridad, se deja de tomar en los momentos no escolares", se explica en el informe.
Algunos datos de venta de psicofármacos relacionados con la atención de trastornos de concentración revelan que el consumo puede crecer en los próximos años. Las drogas utilizadas en los medicamentos son metilfenidato y atomoxetina, que sólo se venden bajo receta especial archivada. Y la comercialización tiene un claro enfoque estacional. El período de mayor compra de esos productos coincide con el calendario escolar, según los datos que la Confederación Farmacéutica Argentina aportó al estudio.
Los picos de compra llegan en los momentos de exámenes escolares, mientras que, en las vacaciones -tanto de verano como de invierno- baja considerablemente la comercialización de los 26 medicamentos (en sus nombres de fantasía) que tratan el ADD.
También quedó establecido que, según los docentes, hay en estos casos responsabilidades de los padres, que transfieren a los hijos su ansiedad por un triunfo escolar que permita mantener la carrera por el ascenso social.
Así, los chicos parecen tener cada vez menos tiempo para jugar y ser simplemente chicos, a veces, traviesos.

Algo nuevo en el Borda

La ley de salud mental vigente en la ciudad de Buenos Aires promueve la desinstitucionalización progresiva de los pacientes a través de una red de servicios y de protección social, pero, como suele suceder, no siempre estos postulados se verifican en la realidad. Por eso es una buena noticia que en el Hospital Borda, y pese a los obstáculos que deben sortearse, un grupo de esforzados profesionales esté desarrollando contra viento y marea el programa Emprendimientos Sociales que incluye el funcionamiento de un vivero y una huerta, talleres de reciclado de papel, serigrafía, confección de agendas y carpintería, entre otras actividades que no apuntan sólo a lo terapéutico sino, además, a lograr la reinserción laboral y social del paciente. La idea consiste en instalar pequeños emprendimientos productivos autosustentables en los que confluyen internados y personas que realizan tratamientos ambulatorios con voluntarios y vecinos socialmente vulnerables. El proyecto, agregan sus impulsores, nació en el Borda en 1997 y está basado en el concepto de empresa social implantado en Italia por profesionales que planteaban un nuevo modelo de atención de la salud mental.

fuente: www.acciondigital.com.ar